Las primeras horas ante un ciberataque: qué hacer y qué no
Detectar, contener, avisar, comunicar, recuperar y aprender: los seis pasos que separan un susto de una catástrofe, resumidos para tenerlos a mano.
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La seguridad al cien por cien no existe
Puedes hacerlo todo bien y, aun así, sufrir un incidente. Lo que marca la diferencia es lo preparado que estás para responder: el daño depende tanto de la rapidez y el acierto de la respuesta como del propio ataque. Estos son los seis pasos, en orden.
1. Detectar
La mayoría de los ataques son silenciosos. Señales de alerta: archivos que no se abren o cambian de nombre, un mensaje que pide un rescate, equipos lentos o que se mueven solos, contraseñas que dejan de funcionar, correos o pagos que tú no has hecho, sistemas de producción que fallan sin causa física.
Regla de oro: mejor una falsa alarma comprobada que un ataque ignorado. Que todo el equipo sepa a quién avisar, y que avisar «por si acaso» nunca se reproche.
2. Contener
La clave de las primeras horas no es arreglar, es contener: evitar que se extienda sin destruir lo que luego hará falta.
- Sí: desconecta de la red el equipo afectado (cable y wifi). Aislar no es apagar; si dudas, aísla antes de apagar.
- Sí: anota desde el minuto uno qué ves y a qué hora, en papel o en un móvil no afectado.
- Sí: pon primero a salvo a las personas y las instalaciones físicas; los datos se recuperan de una copia.
- No: formatear ni borrar los equipos afectados.
- No: borrar la nota de rescate ni los ficheros extraños; sirven para identificar el ataque.
- No: pagar el rescate. No garantiza que recuperes tus datos, te marca como empresa que paga y financia el delito.
3. Avisar
No estás solo. Tu primer teléfono es la Línea 017 de INCIBE, gratuita y confidencial, que te orienta y deriva a INCIBE-CERT si hace falta. Si es ransomware, comprueba en No More Ransom si hay un descifrador gratuito. Denuncia ante la Policía Nacional o la Guardia Civil. Y si hay datos personales afectados, notifica la brecha a la AEPD, por regla general en 72 horas.
4. Comunicar
Ni ocultar ni alarmar. Dentro, instrucciones claras y una sola persona portavoz. Fuera, avisa a tiempo a clientes, proveedores y banco por un canal seguro, nunca desde un correo que pueda estar comprometido, y recuerda que nadie acepte cambios de pago sin verificarlos por teléfono.
5. Recuperar
- Restaura desde una copia limpia, anterior a la infección, y mejor si estaba desconectada.
- Cierra la puerta por la que entró antes de reconectar: contraseñas, accesos, actualizaciones.
- Recupera primero lo que sostiene la operación y sigue en «modo manual» mientras tanto.
- Vigila los días siguientes: nuevos accesos, correos de fraude, comportamientos raros.
6. Aprender
Cuando pase la tormenta, reuníos con calma: ¿cómo entró?, ¿qué señales pasamos por alto?, ¿qué funcionó y qué no? De ahí salen mejoras concretas para tu plan.